El camino por el mundo de la fotografía de este joven natural de Valencia, David Bresó, surge de la forma más inesperada.
Aficionado desde muy joven al mundo del automovilismo, comienza fotografiando vehículos de colección como hobby, cuidando, ya en sus primeras fotos, elementos importantes como la composición o el contexto donde fotografiaba, y obteniendo resultados en los que ya se podía observar algo más que mera inquietud por la fotografía.
Pasan los meses, y esa afición evoluciona hacia algo más serio cuando David comienza a explorar otros aspectos del mundo de la imagen como la foto arquitectónica o los retratos, con resultados satisfactorios.
Pero es en el año 2008, cuando toma la decisión de dedicarse profesionalmente a la fotografía. Con tiempo y dedicación, David ha terminado por encontrar un estilo en el que parece encontrarse a gusto y que, como podrán comprobar aquellos que le conocen, lo identifica. En sus fotografías podemos encontrar una sencillez pensada de antemano, complicidad hacia todo aquello a lo que dirige su objetivo y, sobre todo, ausencia de grandes alardes en el uso de herramientas de retoque fotográfico a favor de una apuesta por la naturalidad, alejándose de la artificiosidad fotográfica reinante hoy en día, cosa que termina por convertirse en un valor añadido en cada una de sus imágenes.
Si hoy en día las cámaras digitales están al alcance de prácticamente todo el mundo, despuntes como David Bresó son los que aún permiten reconocer en la fotografía algo más que un simple “juego” de aficionados.
Ánimo y suerte en tu camino, compañero.